13 de enero de 2017

De la madera a la plata: el caso del escultor José Esteve Bonet.



Agustín Esteve Marqués, Retrato de José Esteve Bonet (finales del siglo XVIII).
Real Academia de Bellas Artes de san Carlos, Valencia. 

Buenos días lectores,

  Comienza el año en el blog Predella y lo hace de la mano de un post dedicado al escultor valenciano José Esteve Bonet y su relación con maestros plateros, como ejemplo de la vinculación de las manifestaciones escultóricas con el arte de la platería. Esteve Bonet puede ser considerado uno de los artistas más importantes e influyentes de la escultura valenciana de finales del siglo XVIII, en cuyo estilo se concentró la tradición barroca y los conocimientos academicistas que el escultor recibiría tanto del aprendizaje con sus maestros (los escultores Ignacio Vergara Gimeno y Francisco Esteve "el Salat") y las enseñanzas de la Academia de Bellas Artes de san Carlos de Valencia. Sin embargo, la fama que llegó a alcanzar en vida, que en buena medida se tradujo en las innumerables obras que realizó en su taller y los títulos y reconocimientos que recibió a lo largo de su vida, erigiéndose como director de la Academia (1781) y nombrado escultor de Cámara por el rey Carlos IV (1790), no han servido para que los estudios sobre su figura y obras despierten el interés debido, siendo Antonio Igual Úbeda quien en 1971 publicó la única monografía dedicada al artista hasta el momento. A ello deben sumarse posteriores estudios de investigadores como Ana María Buchón Cuevas o Francisco Javier Delicado, cuyos trabajos, de carácter concreto, han dado a conocer obra inédita o su vinculación con la Academia de san Carlos principalmente, así como las recientes aportaciones de Jorge Belmonte Bas sobre Esteve Bonet y otros artistas valencianos que contribuyeron a la reforma clasicista de las parroquias de Orihuela.
  

Portada de la edición del año 1585
del tratado de Juan de Arfe,
  publicada en Sevilla. Foto: Dicter.usal.es

La interrelación de las diferentes artes siempre ha sido una constante a lo largo de la Historia del Arte, si bien pueden destacarse dos manifestaciones que se encuentran en estrecha relación: la escultura y la platería. Esta vinculación ya sería destacada por el orfebre y tratadista Juan de Arfe en su Varia conmesuración para escultura y arquitectura publicada a finales del siglo XVI en la que expone:

... los más principales Escultores y Arquitectos que celebra la antigüedad Griega y Romana, de los quales muchos florescieron en el saber labrar el oro y la plata, y otros metales, no solamente en figuras humanas y de otros animales, pero también en vasos y piezas que ahora labran los Plateros, de donde se entiende, que antiguamente no había herencia de los Artífices que ahora llamamos Escultores y Arquitectos a los que ahora son Plateros: por lo qual es cosa cierta que los preceptos de los unos son necesarios a los otros.
  
  De ello se extrae que las piezas de orfebrería, en muy buena medida, siguen características propias de la escultura como el modelado y el volumen de obras de bulto redondo, lo que hace que su estudio pueda realizarse tanto por especialistas en platería como por especialistas en escultura. En este sentido, se debe citar al pintor y también tratadista Francisco Pacheco, quien, para exaltar la importancia de la escultura en sí misma, por encima del material que estuviera hecha, dice que "el material no ennoblece la escultura, porque la materia, aunque sea preciosa, no da alabanza al arte, que ese valor lo recibe de la naturaleza... ¿sería mejor escultor el que labrase marfil, mármol o otra piedra dura o metal precioso, que el que labrase madera, cera o barro?". 

Virgen de la Candelaria, obra de Damián de Castro
siguiendo modelo de Pedro Duque Cornejo
(1757). Tesoro de la catedral de Córdoba.
  Aunque célebres plateros como el cordobés Damián de Castro no solían utilizar diseños ajenos -de él se decía que tenía gran maestría en el dibujo-, en ocasiones aparecían relacionados con escultores, como es su caso, que aparece colaborando en varias ocasiones junto con el sevillano Pedro Duque Cornejo, que realizan la Virgen de la Candelaria de plata dorada del Tesoro de la Catedral de Córdoba. Sin embargo, en muchas ocasiones, los maestros plateros acudían a escultores para que éstos realizaran una imagen previa en barro o madera para después seguir el modelo preestablecido o para cubrirlo con planchas repujadas y adaptarlas a la imagen en madera original, aunque también se dio el caso en que las propias piezas de orfebrería influenciaban obras de madera. En este sentido, el escultor José Esteve Bonet es un ejemplo de aquellos escultores que trabajaron modelos para después ser vaciados en plata.

  En su Libro de la Verdad, un inventario que el propio escultor escribió donde, además de las referencias a eventos puntuales de su vida, aparecen la mayoría de encargos que iba realizando desde 1762, año en el que contrajo matrimonio con Josefa María Vilella, hasta mayo de 1802, poco antes de su fallecimiento, en cuya última anotación consta que "tuve una larga y penosa enfermedad de curacion y se me dio una uncion en la cabeza y la covalecencia la pase un mes en el lugar de Godella, cuyos gastos pasaron de 250 l(ibras)". Entre esas anotaciones aparecen varios encargos destinados a plateros.

Detalle del san Marcos Evangelista
de la custodia de Ademuz,
modelo realizado por José Esteve Bonet
y vaciado en plata por Marià Joan (hacia 1774).
Iglesia de san Pedro y san Pablo, Ademuz (Valencia).
Foto: Raúl Eslava Blasco.
  Tempranamente Esteve Bonet registra un encargo para un platero, del que se desconoce el nombre, en mayo de 1762, en el que figura "un Sn. Miguel de 1 Pal.º para un Platero, 1 l." y  en julio de 1763, anota "un trono de nubes y 8 serafines para vaciar de plata... para el Viril de plata que ay en S. Juan del Mercado" en Valencia, para el platero Vicent Entreaigüez el Mayor (doc. 1736-1763). Trabajaría también para Marià Joan (doc. 1733-1786), quien le encargaría cuatro evangelistas de madera para la custodia de Ademuz (Valencia), conservada actualmente en la iglesia de san Pedro y san Pablo, y se le relaciona con Esteve Iranzo (doc. 1781-1826), cuyo padre, el comerciante Josep Iranzo "presenta un memorial ante el alcalde mayor y teniente corregidor de Valencia para pedir información de testigos que prueben su “Limpieza de Sangre”. Son los siguientes: Josep Esteve Bonet, escultor de cámara del rey de España – vecino de Valencia…" en febrero de 1797, a lo que debe sumarse un modelo de viril ejecutado para el canónigo Joseph Blanch de la colegiata de Játiva, encargado a través de Manuel Monfort, compañero de la Academia de san Carlos y amigo íntimo, obra que consta de un mancebo en el astil, sujetando el sol decorado con múltiples rayos, racimos, espigas, serafines y nubes en el que queda incrustado el viril. En el pie de la pieza aparecen las virtudes teologales de la Fe y la Caridad acompañadas de dos niños. 


Custodia de la colegiata de Játiva,
siguiendo un modelo de José Esteve Bonet (1774).
Foto: Sarthou. Reproducida en el estudio de Antonio Igual Úbeda.

  Aunque con quien colaboraría en más ocasiones sería con Gaspar Quinzá (doc. 1700-1783) y sobre todo con su hijo Bernardo (doc. 1752-1803), a quien haría referencia en  las siguiente anotaciones:


  • 1766, diciembre, 3, Valencia: el escultor José Esteve Bonet concluye uno de los cuatros niños que tiene el viril que “travajó Bernardo Quinzà para Cartagena, 4L” (Igual, 1971, p. 31).
  • 1767, febrero, 14, Valencia: Esteve Bonet termina dos niños para el mismo platero y la misma obra. Valen ochos libras (Ibid. P. 32).
  • 1778, marzo, 14, Valencia: Esteve Bonet concluye una escultura para vaciar en plata, para un viril que trabajó Bernat Quinzà para Magranilla: “6 serafines un Mansebo, la fe y la Caridad y repasar todos los plomos de la dha Escultura, 35 L”. (Igual, 1971, p. 59).
  • 1788, marzo, 10, Valencia: Esteve Bonet concluye una imagen del Beato Gaspar Bono para vaciar en plata para el relicario de la catedral “con la Reliquia del Beato, para Quisá Platero” (Igual, 1971, p. 79).
  • 1798, junio, 28, Valencia: Esteve Bonet cobra doscientas libras de una imagen plateada de San Vicente Mártir para la catedral. Esta se vacía en plata por Bernat Quinzà”.
  
San Vicente Mártir, madera plateada,
 obra de José Esteve Bonet (1798).
Conservada en la capilla homónima de la catedral de Valencia.
Foto: Arterestauración.
Del san Vicente Mártir plateado de la última referencia, se sabe de él que fue un encargo realizado expresamente por el canónigo de la Seo valenciana Francisco Pérez Bayer, quien dispuso en su testamento que se utilizaran las diez arrobas de plata de la vajilla que tenía (regalo del rey Carlos III) para fundir una estatua del santo previamente labrada por Esteve Bonet. Al concluirse, la imagen quedó demasiado pequeña en comparación al espacio de la capilla en la que debía ir emplazada, llena de mármoles en consonancia al gusto academicista del momento, por lo que, debido a la desproporción conforme al tamaño del nicho, se ejecutó un pedestal con un bajo relieve alegórico para contrarrestar la diferencia, a lo que se sumó un fondo de rayos y nubes, serafines y un ángel niño coronando al santo, que no existe actualmente. Por lo que respecta a la obra de plata de Bernardo Quinzá que se utilizaba para procesionar, hoy no se conserva, pero a juzgar por las fotografías (que pueden verse en el estudio de Igual Úbeda), debió resultar un trabajo de maestría y habilidad técnica de admirar, destacando las ornamentaciones de las vestiduras de exquisita filigrana.
Detalle de san Vicente Mártir,
madera plateada, obra de José Esteve Bonet (1798).
Conservada en la capilla homónima de la catedral de Valencia.
Foto: Arterestauración.

  Por ello, José Esteve Bonet puede considerarse un claro ejemplo de la vinculación de las artes escultóricas con la platería, pues en muchas ocasiones los maestros plateros demandaban modelos en barro o madera a imagineros, que incluso a veces, eran impuestos por los propios comitentes de la obra, como se ha podido ver en el caso de las dos imágenes de san Vicente Mártir encomendadas por Francisco Pérez Bayer. En cierto modo se podría decir que no sólo los plateros se adecuaban a modelos previos realizados por escultores, sino que también se daba el caso que ese modelo preestablecido ya se concebía para ser vaciado en plata, por lo que habría que acudir a Nathan Knobler, quien afirma que los escultores que trabajasen obra para plateros debían visualizar la pieza ya terminada en plata y tener en cuenta su uso final y no sólo el acabado del modelado en barro o madera, incidiendo en la importancia de saber aproximarse a las texturas metálicas y cualidades reflectantes que la madera o el barro no poseen.

                                      Autora del texto: Marina Belso.



BIBLIOGRAFÍA RELACIONADA:


- ALCOLEA GIL, S. (1975). "Artes decorativas en la España Cristiana (siglos XI-XIX)". Ars Hispaniae, t. XX. Madrid: Editorial Plus-Ultra, p. 248.
- CATALÁ GORGUES, M. A. (1981). "Aproximación al arte de José Esteve Bonet a través de unos bocetos inéditos". Archivo de Arte Valenciano (26). Valencia: Real Academia de Bellas Artes de san Carlos, pp. 101-104.
- COTS MORATÓ, F. P. (2005). Los plateros valencianos en la Edad Moderna (siglos XVI-XIX): repertorio biográfico. Valencia: Universidad de Valencia.
-ESLAVA BLASCO, R. (2009): "El patrimonio histórico-artístico desaparecido en el Rincón de Ademuz (II): algunas tallas de Castielfabib y Puebla de San Miguel, y la impronta de José Esteve Bonet en la comarca". Ababol, (57). pp. 5-14.
- IGUAL ÚBEDA, A. (1968). Escultores valencianos del siglo XVIII en Madrid. Valencia: Servicio de Estudios artísticos Institución Alfonso el Magnánimo.
- IGUAL ÚBEDA, A. (1971). José Esteve Bonet: imaginero valenciano del siglo XVIII. Vida y obras. Valencia: Institución valenciana de estudios e investigación Alfonso el Magnánimo.
- PACHECO, F. (1956).  Arte de la Pintura: edición del manuscrito original, acabado el 24 de enero de 1638, t. I. Madrid: Instituto de Valencia "Don Juan", p. 48. 
- ROMERO TORRES, J. L. (1982). "Orfebrería y escultura. (Aproximación al estudio de sus relaciones)". Tipologías, talleres y punzones de la orfebrería española. Actas del IV  Congreso Nacional de Historia del Arte, Zaragoza, 4-8 de diciembre de 1982. Zaragoza: CEHA, pp. 329-346.


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